Adolescencia. Microrrelato Escribir jugando (noviembre)

Adolescencia

La lectura no era popular, tampoco ella. La mayoría prefería los videojuegos y las chicas de pelo liso y claro; despreciaban sus cabellos afro, sus novelas juveniles. Empezó a importarle cuando su única amiga se unió a ellos. El día que la vio en los futbolines, un rayo le atravesó la médula. Supo que debía cambiar, resignarse a aquella etapa. Se puso un chaleco naranja a la moda y bajó a los recreativos. Compró un refresco, lo apoyó en la primera máquina que encontró vacía, descubrió el tetris y no volvió a abrir un libro hasta que cumplió los dieciocho.


Esta es mi participación en el reto Escribir jugando (noviembre). 100 palabras sin contar el título.

¿Por qué en la adolescencia muchos jóvenes que durante la infancia leían pierden el hábito de la lectura? Con este micro quise dar una posible respuesta y también una esperanza, al final se vuelve. ¿Tú qué opinas?

11 comentarios en “Adolescencia. Microrrelato Escribir jugando (noviembre)

  1. Buen micro que invita a la reflexión. No sé por qué les sucederá eso a los adolecentes. Supongo que quieren ir contra las normas, contracorriente. Aunque en realidad, yo creo que hoy en día el verdadero revolucionario es el chico o chica que se queda en casa leyendo un libro en lugar de ir a los bares o a los recreativos. Un abrazo

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  2. Muy buen micro, Laura. Nos planteas una dilema, una pregunta que tiene difícil respuesta, incluso siendo profe. Según mi opinión, no es algo generalizado, por suerte hay adolescentes que les gusta la lectura y son devoradores natos de libros, sobre todo de fantasía, pero los hay que, como bien apuntas, se dejan llevar por la corriente del momento: dígase recreativos, bares, deportes, youtube o cualquier otra cosa que ocupe su tiempo.
    Muchas gracias por participar en el reto y aportar esa crítica/reflexión a la que nos tienes acostumbrados.
    Un abrazo y buen finde 🙂

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  3. Un excelente micro, Laura. Gran tema y problema el lograr que los adolescentes, en su mayoría, lean por placer. De mis cuatro hijos, el mayor es el único que desde muy pequeño se interesó en ellos; aún cuando en casa siempre observaron nuestros hábitos y gusto por los libros, y los tuvieron siempre a su alcance. Otro de ellos, ahora de mayor, sí busca y lee sobre temáticas de su interés. Hoy en día, las redes sociales no solo atrapan a los adolescentes; reconozcamos que a todos, en mayor o menor medida.
    ¡Un abrazo!

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  4. Pingback: EJ: Creaciones participantes | El Blog de Lídia

  5. Bello, amiga; gran reflexión. Concuerdo con lo que comenta Mayte. La rebeldía, así como -quizá- las hormonas y la necesidad de actividad física, el deseo de movimiento y el hambre por comerse el mundo, lleva a muchos a abandonar la lectura. Algunos, con el paso del tiempo, se sosiegan, recuperan la cabeza y retoman el hábito de la lectura.

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