El camino. Miguel Delibes

El camino miguel delibes
Foto de Laura Urcelay. Ediciones Destino. Colección Destino Clásicos (2019). Una delicia de lectura y de edición, con fotografías y dibujos de Miguel Delibes.

Daniel, el Mochuelo, nunca ha salido de su valle, ni falta que le hace, con once años, su mundo se compone de prados, castaños, montañas, eucaliptos, rendajos, jilgueros, tordos, perdices, el río y la gente del pueblo. No echa en falta nada, porque nada más conoce y, si de él dependiera, pasaría allí el resto de su vida, impregnado por el aroma a queso, como su padre. Pero Daniel, el Mochuelo, siente que tiene que renunciar a su camino por la ambición de su padre, quien lleva años juntando dinero para que su hijo progrese y no sea quesero, como él.

“No tenía aún autonomía ni capacidad de decisión. El poder de decisión le llega al hombre cuando ya no le hace falta para nada; cuando ni un solo día puede dejar de guiar un carro o picar piedra si no quiere quedarse sin comer”.

Así, su padre decide que Daniel, el Mochuelo, ha de marchar a la ciudad a estudiar y progresar.

La última noche

La última noche que Daniel, el Mochuelo, pasa en el pueblo no pega ojo. Repasa lo que allí ha vivido y nos descubre las historias de sus vecinos, las historias del valle, que es un personaje más. Historias de amor y despecho; de pobres y ricos; de pueblo y ciudad; de vida y de muerte.

Daniel, el Mochuelo, siente una gran tristeza por dejar todo lo que conoce y ama, a él no le interesa progresar, pero su padre ha hecho un gran esfuerzo, años de sacrificios que le han amargado el carácter, con el afán de que su hijo tenga un futuro mejor.

“Lo que su padre no logró haber sido, quería ahora serlo en él. Cuestión de capricho. Los mayores tenían, a veces, caprichos más tozudos y absurdos que los de los niños”.

Hacia el progreso


¿Será mejor ese futuro hacia el que camina Daniel, el Mochuelo? No lo sabemos, la novela concluye la mañana de su partida y me quedo pensando ¿merecerán la pena catorce años de estudios alejado de todo lo que ama, de su familia, sus amigos y su valle? ¿Mejorará esto su vida?

“Seguramente en la ciudad se pierde mucho el tiempo -pensaba el Mochuelo- y, a fin de cuentas, habrá quien, al cabo de catorce años de estudio, no acierte a distinguir un rendajo de un jilguero o una boñiga de un cagajón.”

Las decisiones de los padres

El otro día vi la película “Yuli” que nos cuenta la vida de Carlos Acosta, bailarín cubano que llegó a lo más alto también por la insistencia y decisiones de su padre. A cambio de un gran progreso, siempre le acompaña un gran sentimiento de soledad. Encontré similitudes en el mensaje.

El Camino Miguel Delibes
Cartel película “Yuli” de Iciar Bollain

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2 comentarios en “El camino. Miguel Delibes

  1. Pingback: Ni huerta, ni pajar, ni crucifijos en las paredes #historiasrurales | Laura Urcelay | Escritora

  2. Pingback: Cinco horas con Miguel Delibes | Laura Urcelay | Escritora

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