Rodajas de limón. Microrrelato.

Que vengan por fin a rescatarte de tus padres no es un asunto agradable. Son tu padre y tu madre, los quieres, habéis visto películas en casa y en el cine, habéis devorado hamburguesas en establecimientos de comida rápida, los días de ron y farlopa te han dejado con la abuela para que no hubiera conflicto. Te avergüenzas, claro, todos en la avenida saben que te vas con Servicios Sociales. Tu madre te promete que cambiará mientras hace sonar las alhajas falsas en sus muñecas y tú, con quince años, sabes que calmará su llanto con rodajas de limón en el cubata de la tarde.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s